marzo 31, 2008

poesía

Y decía así... soñábamos los dias en rojo, como olas de mar en plena furia... nos llenábamos los puños de croquetas dogchow y gritábamos a los cuatro vientos: "Que viva España!!", pero nuestras voces solo serían escuchadas por el Dios de los Caminos Abandonados... que triste.
Y así de tristes nos dijimos adiós, yo pegaba la cara a la ventana, tu le pegabas un chicle a tu hermana, y los dos, con las dos manos, nos decíamos adiós.
Mucho tiempo después, por casualidad nos vimos, a través de las nubes, como en un dia de verano... tu estabas de pie, sobre tu tortuga gigante, yo estaba de pie, caminando sobre cristales. Aquel dia llovió lunetas; tu solo recogías las amarillas.
Pero yo no te reconocí... tenias el pelo mas largo, la cara mas vieja, el orgullo mas alborotado y la nariz operada.
Dijiste que yo no habia cambiado nada, que seguía igual que siempre, como cuando eramos niños y comíamos insectos. Pues si, ahí estaba yo cazando mariposas con la red que me regalaste en cuarto de primaria. Pero ya no las colecciono. Y ya no me impresiona tanto que te sepas la tabla del siete, una de las mas difíciles.
Te dije que el tiempo nunca abandona el juego. Tu no querías creer que nos iba ganando. Habrá que planear una estrategia, pero has de saber que las cosas que pasan, tienen que pasar.

marzo 27, 2008

Estocolmo

Me gustan los viernes. Se ven mejor. Pueden ser mejor que otros días; no dejaban tarea, podíamos ver pelis o andar en bici hasta que no había mas luz. Podíamos quedarnos un rato, justo cuando se esconde el sol, a ver luciérnagas. Había muchísimas. Ahora los viernes son blancos, mucha luz blanca. Debe hacer frío. Nos levantamos tarde, aunque mas temprano que otros días, mas temprano que otros viernes. Hay cosas que todavía no entiendo pero no me atrevo a preguntar; no es cosa mía.
No me quiero ir, me quedaría aquí dentro siempre. Dormir, despertar, tomar café, bailar, escribir, dormir, despertar...
Debe ser Febrero. Debe ser viernes. El café estaba frío, como el viernes.

marzo 26, 2008

Mentirosa

No me quería dormir. Intento retener las imágines, mantenerlas aqui conmigo. No puedo. Tengo los ojos tan abiertos, que duele. Pero no veo nada, porque no quiero. Y me pregunto las cosas mas estúpidas, pero no me se las respuestas. Me confieso mis verdades mas absolutas, pero me he mentido tantas veces que ya no me creo. Entonces quiero llorar, pero me brotan carcajadas desde lo mas profundo de mi infancia. Aqui estoy, soñando que no quiero dormir, repasando una a una todas las creencias que algún dia tendre que aceptar, deseando que de pronto se cierren mis ojos para dejar de ver lo que hay mas allá. Aqui estoy, esperando a que nada pase, a que todo cambie, a que siempre seamos los mismos, a que nunca tengamos que arrepentirnos. Aqui estoy, ¿no?

marzo 17, 2008

Hoy no

No es que no tenga nada que decir. Es solo que esta vez no hay como hacerlo. Una tras otra, las palabras van ganando cada juego, se van quedando con todo, se van.
Y nosotros aqui como unos tontos. Y el tiempo que no nos quiere dejar en paz, se empeña en meterse entre nosotros, como si nos hiciera falta.
Y yo que no puedo dormir sin tener miedo. Y tu que no puedes dormir sin beber vino.
Y el sol que se parte de risa cada vez que nos ve salir, como todos los dias, como todos los siglos.
No es que no quiera saber que es lo que pasa. Es solo que esta vez me das mas miedo. Una tras otra, las letras se fueron haciendo canciones, se fueron llevándoselo todo, se fueron.
Y los tontos aqui, como nosotros. Y el tiempo que solo quiere que lo dejemos en paz, se empeña en escaparse de nosotros, como si no nos importara.
Y yo que despierto para tener miedo. Y tu que despiertas para beber vino.
Y nosotros que nos ahogamos en llanto cada vez que vemos al sol partir, como todas las tardes, como todos los siglos.
Y los tontos, los pobres tontos, ahi parados esperando poder decir lo que saben, poder jugar cantando, poder dormir y tener sueños etilicos eternamente, de frente al sol.