marzo 27, 2008

Estocolmo

Me gustan los viernes. Se ven mejor. Pueden ser mejor que otros días; no dejaban tarea, podíamos ver pelis o andar en bici hasta que no había mas luz. Podíamos quedarnos un rato, justo cuando se esconde el sol, a ver luciérnagas. Había muchísimas. Ahora los viernes son blancos, mucha luz blanca. Debe hacer frío. Nos levantamos tarde, aunque mas temprano que otros días, mas temprano que otros viernes. Hay cosas que todavía no entiendo pero no me atrevo a preguntar; no es cosa mía.
No me quiero ir, me quedaría aquí dentro siempre. Dormir, despertar, tomar café, bailar, escribir, dormir, despertar...
Debe ser Febrero. Debe ser viernes. El café estaba frío, como el viernes.

1 comentario:

ni_mini dijo...

pero nadie tiene mas añoranza que aquel que escribe un post de añoranza al viernes desde el jueves :) muy bonito su blog señora, me encanta leerla