Cuando vinieron a decirnos que le bajáramos el volumen a la música pensé: "no es la primera vez que los vecinos me mandan callar" pero si la primera vez que el enfiestado es mi papá. Con un sacacorchos como micrófono, abrazando a mi tío Juan, Cantares a todo volumen.
Mi padre que no bebe, le entró con gusto al ron, al brandy, al vino tinto y por su puesto que terminó bailando hasta con Miguel Bosé. Y el tío Juan igual de animado. Y yo no quise quedarme atrás, así que convoqué a mi prima y a mi madre y total terminamos todos haciendo la conga en las escaleras... todo un espectáculo.
El domingo mas tranquilo. Un segundo de compasión por los borregos que nos desayunamos en los Juanes pa la cruda y luego tarde de futbol. Todo México fue hermano, madre o padre de los chavitos de la sub 17, si dió gusto verlos todavía tan intactos, tan lejos de la vanidad, tan emocionados.
Luego emprendimos la búsqueda de los esquites, pero la lluvia se los llevó. Así que optamos por el cafecito de olla para hablar de nuestras vidas, mis oídos dispuestos para las historias de tu voz. Abrazo de despedida, por si acaso sólo te vuelvo a ver en sueños.
Días quince y dieciséis: mi familia es muy divertida. Emprendo la búsqueda.
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