Bajo la promesa de no olvidar. Ni a ti, ni a mi, ni a nadie que haya marcado mi confundido corazón.
No olvidar nada de lo bueno y nada de lo malo. Eso es lo que soy.
Así va transcurriendo este último día de este año.
Curioso emocionarse por esto, pero así es. Será la sensación de haber hecho 365 días mas o menos bien.
Serán solo ganas de fiesta. Será que de verdad este año me voy a proponer hacer cosas. No lo sé. Pero este fin de año me emociona.
No se a que fuerza se le piden estas cosas, pero el año que empieza mañana, me gustaría que viniera lleno de ustedes. De sus risas y sus cuentos. De paseos por el centro y viajes a México. De reuniones en mi casa y visitas por el mundo. Eso sería un feliz año.
Este que acaba también lo fue. Deberíamos felicitarnos por eso también. "Feliz año viejo" debería estar escrito en las ventanas y letreros "navideños". Porque para mi, parte de disfrutar la vida se trata de eso; vives el momento, bueno o malo. Pero también después, cuando haces el resumen, sonríes como acordándote de travesuras.
Así que haciendo resumen: ¡que buenas aventuras las del 2011!
Espero que sus resúmenes también les dejen sonriendo.
Y pensando en esto se me escondió el sol de hoy...
Feliz año viejo y feliz año nuevo.
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